jueves, 29 de octubre de 2009

Crítica "Escena/71"

Mísil Children
Juego de espejos

Tres hermanas comparten la habitación. La menor tiene problemas para conciliar el sueño y recurre a las restantes para desplegar una serie de rituales que atraviesan la fantasía de las tres.
El espectáculo se desarrolla a lo largo de la noche en la que la vigilia se mezcla con el sueño. Cada una de las hermanas Mísil tiene una personalidad diferente. La mayor, Angy, es muy entusiasta y por momentos se muestra ingenua ante los laberintos existenciales que atraviesan las demás. Majo, la menor, está sumergida en la tristeza por un amor que terminó sin peleas. Luli, la del medio, es reconocida como la más inteligente y a la vez la más celosa.
La obra está plagada de buenas y originales ideas. Abundan los detalles humorísticos y se despliegan actividades muy lúdicas que funcionan como descarga, para lograr comunicar o exorcizar los episodios dolorosos. Decirle a un ex que es un tarado, mediante un video anónimo, que registra una canción subtitulada en tres idiomas, es un ejemplo de lo que pueden idear tres hermanas muy compañeras, con lazos afectivos estrechos.

Eso es lo que prevalece, no la rivalidad o los celos, sino la consideración que le tienen las mayores a la menor, la protección hacia la que sufre más, hacia la que se desequilibra.
El tema del lenguaje es muy importante en la obra, tanto por la referencia al Lenguas Vivas, en el que la menor fue educada, lo cual introduce la multiplicidad de idiomas, como en lo referido a la dificultad de comunicación que aparece, enfocada a los novios de cada una de las protagonistas.
La iluminación es variada y múltiple, se juega con luces y sombras, con focos que generan imágenes espectrales y formas imaginarias. La obra está plagada de buenas y originales ideas. Abundan los detalles humorísticos y se despliegan actividades muy lúdicas que funcionan como descarga, para lograr comunicar o exorcizar los episodios dolorosos.
Con buenas interpretaciones, las tres actrices logran introducir al espectador en su universo trasnochado e infantil.
No existe referencia a los padres, ese es un tema que la autora y directora Mariana Levy decidió no tocar. Todo se centra en la relación entre hermanas, en una noche larga, que termina cuando se logra un final teatral, constituyendo así un juego de espejos.
Mísil Children, una propuesta original, que profundiza en un universo femenino sin clisés.

Por María Gabriela García
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